Recordé hace poco que por casa había una etiquetadora Dymo de hace mil años. De pequeña, me dedicaba a etiquetar sin sentido, palabras, letras, me daba igual, así es que las cintas me duraban un suspiro, y seguramente me la esconderían (hasta día de hoy). Pues el otro día me acordé, y la rescaté de un cajón lleno de cosas viejas (o vintage, ahora) y empecé a replantearme si comprar las cintas por internet (que hay muchos colores molones y estampados). Pero fui a hacer la compra, y me pasé por la sección de papelería (como siempre, es que no tengo remedio...), y ¡ahí estaban! ¡Un paquetín de tres recambios para la Dymo básica! Y digo básica, porque ahora las hay muy modernas. Así que me lo compré, claro, jajaja.
Todo esto, era para introducir un poco la entrada de hoy, que será sobre esta maquinita tan cuqui. ¿Qué os parece? ¿Teníais una de pequeños? ¿U os la habéis comprado ahora?
Pues yo os pongo algunas ideas del tipo que hay, o de qué hacer con ellas.
Por haber, ¡hay hasta un tipo de washi tape, que imita a estas etiquetadoras! Son muy chulos, y existen diferentes modelos con varios mensajes.
Si os interesa conseguir algunos recambios, aquí os pongo un par de sitios:
(estas me enamoran!! Pero siento que la blanca iba a quedar un poco en plan braille con letritas! jajaja)
Y ahora voy a ver si me pongo al día con los blogs... que lo llevo atrasado desde el domingo. ¡¡Desde el domingo!! Y a la velocidad a la que escribís entradas, haceros una idea de todo lo que tengo, jajaja.





